📬 Boletín Económico: ¿Debe Venezuela Reestructurar la Deuda Externa Ahora?

 

Por: José Guerra

Fecha: 20 de julio de 2026

📌 En Breve

El debate sobre la deuda externa venezolana requiere entender sus orígenes y su magnitud real. Frente a la urgencia humanitaria y la necesidad de financiamiento en condiciones razonables, la reestructuración de la deuda puede esperar: la prioridad inmediata debe ser la atención a los damnificados y el auxilio del Fondo Monetario Internacional (FMI).

1. El origen de la hipoteca: Un modelo insostenible

Para evaluar cualquier reestructuración, hay que remontarse al origen del endeudamiento:

  • Política fiscal suicida: Entre 2004 y 2012, bajo la gestión de Hugo Chávez, el Estado expandió su rol mediante estatizaciones masivas.

  • De la producción al déficit: Empresas rentables y contribuyentes (petroleras socias de PDVSA, telecomunicaciones, electricidad, sector agroalimentario, acero, cemento) fueron expropiadas o confiscadas y pasaron a requerir auxilio fiscal.

  • Controles y asfixia: Los controles de precios y de cambio ahogaron al sector privado.

  • Emisión masiva de deuda: A pesar del mayor auge petrolero, en 8 de los 13 años de mandato de Chávez se registró déficit fiscal. La deuda emitida en dólares pero pagadera en bolívares alimentó una fuga masiva de capitales.

  • Default definitivo: En noviembre de 2017, Nicolás Maduro anunció la cesación de pagos, desatando la exigencia de los acreedores a un Estado en bancarrota.

2. ¿A cuánto asciende realmente la deuda?

Aunque carecemos de institucionalidad fiscal transparente:

  • Estimaciones de prensa internacional (como los US$ 240.000 millones citados por el Financial Times) lucen exageradas y sin fundamento.

  • A junio de 2026, los pasivos financieros externos verdaderos se ubican cerca de los US$ 180.000 millones. Esta cifra incluye:

    • Bonos de la República y de PDVSA.

    • Laudos arbitrales perdidos.

    • Deuda con el Club de París y China.

    • Deudas con proveedores y contratistas.

3. ¿Es momento de reestructurar?

No. Actualmente, Venezuela no puede ni debe pagar semejante volumen de deuda. El país atraviesa una emergencia de proporciones bíblicas, con más de 30.000 damnificados e infraestructura devastada en La Guaira y otras regiones. Los ingresos petroleros deben priorizar la reconstrucción humana y física.

Aunque el crédito internacional para emisión soberana está cerrado por mora, el país tampoco está desembolsando capital ni intereses en este momento.

4. La alternativa prioritaria: El auxilio del FMI

En lugar de emitir nuevos bonos producto de una reestructuración acelerada (con cupones probables de más del 8% o 9%), la vía más conveniente es acudir al FMI:

  • Recursos disponibles:

    • US$ 5.100 millones por Derechos Especiales de Giro (DEG).

    • US$ 5.300 millones a través de la Línea de Financiamiento Rápido para emergencias.

  • Costo financiero: Tasas máximas del 4%, significativamente menores a los costos de mercado.

  • Requisitos: El gobierno debe abrir la información macroeconómica y permitir la evaluación del Artículo IV (en mora desde 2006).

💡 Conclusión

A los acreedores internacionales se les debe hablar con franqueza: existe disposición de pago conforme a la sostenibilidad fiscal, pero la emergencia humanitaria es la prioridad. Cualquier nuevo acuerdo macro de endeudamiento derivado de una reestructuración definitiva debe ser llevado a cabo por un gobierno legítimamente electo por el pueblo venezolano.

Comentarios

Entradas populares