“No se trata de cambiar impunidad por libertad” es la consigna para transformar de raíz el Poder Judicial
Con el llamado a increpar y exigir
propuestas en la Mesa de Diálogo, Dinorah Figuera fijó los límites éticos del
proceso de selección del TSJ. Por su parte, Rafael Veloz advirtió que la sola
sustitución de nombres no garantiza la justicia y presentó cuatro propuestas
urgentes para la reconstrucción del sistema de tribunales en el país.
En la sede del Colegio de Ingenieros de
Venezuela se realizó este jueves el foro inaugural del ciclo “Gobierno Judicial
para la Nueva Venezuela”, convocado por la Federación de Colegios de Abogados
de Venezuela, el Programa de Organización Ciudadana y la Confederación de
Profesionales Universitarios y Técnicos de Venezuela, que articulan a más de
veinticinco organizaciones sociales dentro y fuera del país. El ciclo
acompañará el proceso de selección de los treinta y dos magistrados principales
y suplentes del Tribunal Supremo de Justicia.
Dinorah Figuera: presión social y sin
concesiones a la impunidad
La presidenta de la Asamblea Nacional 2015
y conductora de la negociación, doctora Dinorah Figuera, abrió el foro con un
saludo a los magistrados y juristas venezolanos en el exilio y con un llamado a
que este proceso abra la puerta de su regreso. “Es una inmensa oportunidad para
los profesionales del derecho y para unir a la familia venezolana”, expresó.
Figuera pidió a los medios y a la sociedad
civil que ejerzan presión sobre la negociación en lugar de observarla desde
afuera. “Increpen la mesa, critiquen la mesa o propongan en la mesa”, dijo, y
agregó que ese acompañamiento crítico es lo que permite exigir más de lo que
hoy demanda el pueblo venezolano. Anunció además reuniones con la sociedad
civil, con familiares de presos políticos y con la comunidad de periodistas y
medios bloqueados, en torno a la libertad de expresión.
El eje de su intervención fueron los
ciudadanos comunes: quienes tienen que tocar la puerta de un tribunal, de una
fiscalía o de la Defensoría del Pueblo para pedir justicia. “Que puedan tener
esperanza”, señaló. Y fijó el límite del proceso con una frase que resume su
posición: “No se trata de cambiar impunidad por libertad”, sino de recuperar la
justicia y la democracia. Habló también de recoger “los vidrios rotos” que ha
dejado esta etapa.
Rafael Veloz: de la renovación del
Tribunal a la reconstrucción del sistema
El diputado a la Asamblea Nacional 2015, Rafael Veloz García, presidente de la Subcomisión de Justicia de la Comisión Permanente de Política Interior y coordinador del POC, planteó la tesis central del ciclo: “No podemos confundir la renovación de personas con la transformación de las instituciones”. De allí, explicó, la necesidad de construir un gobierno judicial, es decir, el conjunto de decisiones y órganos que deberán operar una vez juramentados los nuevos magistrados, empezando por la Inspectoría General de Tribunales, la Escuela Nacional de la Magistratura y la Dirección Ejecutiva de la Magistratura.
Recordó que al Poder Judicial le corresponde
por mandato constitucional el control de los demás poderes públicos, y que por
eso se requieren magistrados de honorabilidad comprobada y comprometidos con la
República. Adelantó cuatro propuestas que serán presentadas a la Mesa de
Diálogo:
Primera (Transparencia y méritos):
Postulaciones abiertas, selección por
méritos y transparencia de credenciales, con audiencias públicas en las que los
candidatos finalistas expliquen ante los medios su concepto de independencia
judicial y su trayectoria, y asuman un compromiso público de independencia.
Recordó que los antecedentes disciplinarios solo los manejan los colegios
profesionales, y citó casos de personas que ejercieron durante años sin ser
abogados, e incluso de jueces y secretarios sin el título correspondiente.
Segunda (Derechos Humanos y pasivos):
Un inventario de pasivos judiciales y de
derechos humanos, que incluya las decisiones de organismos internacionales
incumplidas durante años, las víctimas pendientes de reparación, los presos
políticos y los casos extraordinariamente prolongados.
Tercera (Combate al retardo judicial):
Un plan nacional contra el retardo
judicial, comenzando por los expedientes más antiguos. Advirtió que el retardo
no fue un accidente administrativo sino una política, porque convirtió al
sistema de justicia en un mecanismo de chantaje.
Cuarta (Base del sistema de justicia):
Que la reforma descienda de la cúspide a la
base: la transformación de los treinta y dos debe traducirse en concursos
públicos, conforme al artículo 255 de la Constitución, para más de mil
cuatrocientos tribunales del país. “El ciudadano se encuentra con la justicia
en los tribunales de municipio”, señaló Veloz.
Ruta de trabajo articulada
Rafael Veloz precisó que el trabajo de esta
fase tiene dos componentes. El primero es participar en el proceso de selección
de los treinta y dos magistrados, articulando a la comunidad jurídica -la
abogacía organizada encabezada por la Federación, la Federación Nacional de
Trabajadores Judiciales, los profesores y estudiantes de las facultades de
derecho y la academia- junto al liderazgo social dentro y fuera del país,
dentro de las opciones que permiten la Constitución y la ley. El fin es contar
con treinta y dos magistrados independientes, sometidos únicamente a la
Constitución y al Estado de derecho.
El segundo es este ciclo de foros,
orientado a construir un compromiso país sobre el gobierno judicial que deberá
desarrollarse una vez los nuevos magistrados tomen posesión. Recordó, además,
el lapso de quince días que se abre tras la publicación de la lista de
preseleccionados para que cualquier ciudadano presente observaciones con el
debido sustento probatorio, y anunció que la próxima semana será entregado a la
Mesa el segundo documento de propuestas.
Nota de Prensa
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